Contract
Hoteles que admiten mascotas: qué mobiliario hace falta de verdad

En corto
Admitir animales no es poner un cuenco en la habitación. Hace falta mobiliario que resuelva la llegada en recepción y el descanso en la suite sin que el material quede a la vista cuando la habitación se ocupa sin mascota. Alegory resuelve el hall con el Clifford y la suite con el Sunna.
El sector hotelero lleva años abriéndose a las mascotas y resolviéndolo con material suelto: una cesta que se saca del almacén, un par de cuencos de plástico, una manta. Funciona hasta que la habitación se ocupa sin animal y hay que recogerlo todo.
Recepción
El Clifford es un banco tapizado que además tiene dos bandejas: comederos en una, cama en la otra. Cerrado es un banco de hall donde el huésped se sienta a esperar; abierto, resuelve la llegada del animal mientras se hace el check-in.
Suite
Las piezas de Domus Deorum con sistema de sensores despliegan la cama solas cuando el animal se acerca y la ocultan cuando se marcha. El personal de piso no tiene que montar ni desmontar nada entre estancias.
Por qué importa para el ADR
Un huésped que viaja con animal filtra por hoteles que lo admitan y paga por ello. El equipamiento visible resta categoría a la sala; el equipamiento integrado no.
Preguntas
- ¿Se puede pedir en el color corporativo del hotel?
- Sí. Hay doce acabados de serie y cualquier otro bajo consulta.
- ¿Aguanta uso intensivo?
- El asiento del Clifford está calculado para uso público y las bandejas montan guías de cierre suave.
- ¿Hacéis proyecto contract completo?
- Sí, a través del estudio y con el distribuidor de la zona cuando lo hay.



